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“El diezmo es la gratitud de tu corazón”.

Colaborar con el diezmo es un compromiso religioso que aparece señalado en la Escritura como un deber para el pueblo de Israel, tanto para colaborar con el templo y sus sacerdotes, como para hacer obras de caridad con los necesitados (Gen. 14, 20; Dt. 14, 22-29). En sentido literal y estricto, el diezmo significaba el diez por ciento del salario o del producto del trabajo.

En la Iglesia Primitiva todos los cristianos compartían para que a nadie le faltara lo necesario para llevar una vida digna (Hch. 2, 44; 2Cor. 8-9), y en la historia de la Iglesia el diezmo se ha organizado y realizado en diversas modalidades.

Hoy, entre nosotros, la palabra diezmo es más simbólica que real, pues lo que nuestra Iglesia solicita son sólo dos días de salario al año, y de ahí en más, que cada uno colabore según sus posibilidades y la generosidad que el Señor le dicte en su corazón.

Apreciamos tu contribución, misma que servirá para el cuidado de los sacerdotes enfermos y ancianos, al estudio especializado de los sacerdotes, pero también para obras de caridad.

+ Gustavo Rodríguez Vega
Arzobispo de Yucatán.

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“El diezmo es la gratitud de tu corazón”.

Colaborar con el diezmo es un compromiso religioso que aparece señalado en la Escritura como un deber para el pueblo de Israel, tanto para colaborar con el templo y sus sacerdotes, como para hacer obras de caridad con los necesitados (Gen. 14, 20; Dt. 14, 22-29). En sentido literal y estricto, el diezmo significaba el diez por ciento del salario o del producto del trabajo.

En la Iglesia Primitiva todos los cristianos compartían para que a nadie le faltara lo necesario para llevar una vida digna (Hch. 2, 44; 2Cor. 8-9), y en la historia de la Iglesia el diezmo se ha organizado y realizado en diversas modalidades.

Hoy, entre nosotros, la palabra diezmo es más simbólica que real, pues lo que nuestra Iglesia solicita son sólo dos días de salario al año, y de ahí en más, que cada uno colabore según sus posibilidades y la generosidad que el Señor le dicte en su corazón.

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+ Gustavo Rodríguez Vega
Arzobispo de Yucatán.

Gracias

Gracias por su aporte.

“El diezmo es la gratitud de tu corazón”.

Colaborar con el diezmo es un compromiso religioso que aparece señalado en la Escritura como un deber para el pueblo de Israel, tanto para colaborar con el templo y sus sacerdotes, como para hacer obras de caridad con los necesitados (Gen. 14, 20; Dt. 14, 22-29). En sentido literal y estricto, el diezmo significaba el diez por ciento del salario o del producto del trabajo.

En la Iglesia Primitiva todos los cristianos compartían para que a nadie le faltara lo necesario para llevar una vida digna (Hch. 2, 44; 2Cor. 8-9), y en la historia de la Iglesia el diezmo se ha organizado y realizado en diversas modalidades.

Hoy, entre nosotros, la palabra diezmo es más simbólica que real, pues lo que nuestra Iglesia solicita son sólo dos días de salario al año, y de ahí en más, que cada uno colabore según sus posibilidades y la generosidad que el Señor le dicte en su corazón.

Apreciamos tu contribución, misma que servirá para el cuidado de los sacerdotes enfermos y ancianos, al estudio especializado de los sacerdotes, pero también para obras de caridad.

+ Gustavo Rodríguez Vega
Arzobispo de Yucatán.